Quién es Julio Conte Grand, el abogado del Opus Dei que podría suceder a Falbo

Por: Redacción | Para Letra P

Tiene el aval de Carlos Grosso, José Torello y una larga serie de dictámenes que preservaron a Vidal durante los momentos mas calientes del Gobierno porteño.

La procuradora Falbo, presionada por Vidal, presentó el pedido de jubilación

Conte Grand sería el candidato oficial para suceder a Falbo

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Julio Conte Grand podría volver a estar al lado de María Eugenia Vidal en un cargo muy parecido al que ocupó hasta noviembre del año pasado, cuando la actual mandataria bonaerense todavía era vicejefa del Gobierno porteño y el abogado católico cumplía funciones como procurador general de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En octubre, las urnas transformaron a Vidal en la primera mujer que conduce las riendas del poder bonaerense y, desde que supo el resultado, prometió llevarse a “Julito” a La Plata. Así lo hizo apenas llegó al gobierno provincial y nombró a Conte Grand como su secretario Legal y Técnico, es decir, el hombre que debe cuidarle la firma a la gobernadora. Su función, admiten en el entorno de Vidal, era provisoria “hasta que la (procuradora María del Carmen) Falbo se jubile y le deje el camino libre”. La espera de “Julito” duró ocho meses y podría extenderse un poco más, hasta que los pliegos de uno de los abogados preferidos de Vidal sean presentados a la Legislatura provincial para convalidar su nombramiento como jefe del Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires, una pieza clave en la ofensiva que sostiene Cambiemos para profundizar el reordenamiento de la cadena de mandos del aparato policial, actualmente conducida por Pablo Bressi, pero acompañado por dos piezas determinantes en la administración de la libertad y el castigo de millones de bonaerenes: los ministros de Seguridad, Cristian Ritondo, y de Justicia, Gustavo Ferrari.

En las intimidades del macrismo, para graficar los orígenes de Conte Grand, cuentan que su desembarco en la Procuración porteña fue producto de una recomendación de José Torello, ex compañero del secundario del actual presidente Mauricio Macri en el colegio Cardenal Newman, donde compartieron pupitre con otros dos estrechos interlocutores del mandatario: el actual secretario de Legal y Técnica de la Nación, Pablo Clusellas, y el flamante vicepresidente del Mercado de Valores (Merval), Nicolás Caputo, considerado uno de los hombres de mayor confianza del jefe de Estado desde hace medio siglo.

Sin embargo, los antecedentes de Conte Grand son previos al desembarco de Macri en la política, pero siempre estuvieron ligados a las terminales que desembocaron en la Sociedad Macri (SOCMA), especialmente a través de Carlos Grosso, que, cuando fue intendente porteño, designó a “Julito” en la Comisión de Reforma Normativa de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde sus años mozos, Conte Grand fue un activo abogado que movió sus hilos dentro del menemismo. Su curriculum exhibe un promedio general de 9,50 como egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Cursó durante toda la dictadura militar y, antes de llegar a tierra porteña, donde nació, cursó en el tristemente célebre Liceo Militar General Espejo de la Ciudad de Mendoza, entre 1973 y 1976, antes de graduarse como bachiller en el Colegio Nacional “Monseñor Pablo Cabrera” de la ciudad San Juan. Su paso por Cuyo lo hizo acreedor de orígenes mendocinos y sanjuaninos, pero el abogado es originario de la Capital Federal, donde finalmente cosechó sus principales cargos públicos desde los albores del menemismo.

La trama mendocina de sus orígenes le prodigó estrechas relaciones con la presidencia de Carlos Menem y con su ministro del Interior, Carlos Corach, en una génesis de los 90 que fue el marco para su llegada al círculo mas directo del actual Presidente. Con la gobernadora, los lazos se tejieron durante los años en que Conte Grand tuvo la defensa jurídica del Estado porteño en áreas calientes que tuvieron a Vidal en el centro de la escena, como el intento de desalojar el Hospital Neuropsiquiátrico José Borda, los litigios por la fallida construcción del Centro Cívico en esos terrenos y una larga serie de casos judiciales en los que el letrado se ganó la confianza de Vidal.

El abogado es un reconocido numerario del Opus Dei, la orden religiosa ultra conservadora que cuenta con varios “tapados” dentro del gabinete bonaerense. En 2012, cuando fue propuesto para el cargo de procurador porteño y expuso sus antecedentes en audiencia pública, fue impugnado por su posición en materia de matrimonio igualitario, aborto no punible e identidad de género, la que fue señalada como “contraria” al espíritu de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires.

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